LightReader

Chapter 3 - Star wars comic del 1977 numero 9

(Star Wars pertenece a sus respectivos dueños y no me pertenece, le pertenece o sea le Lucasfilm Ltd. LLC y The Walt Disney Company)

Este cómic de Star Wars fue publicado por Marvel Comics en 1977 y yo hago una novelización del mismo. 

Titulo: ¡Enfrentamiento en un mundo baldío!

 

- ¡HROOG! Argumentó el peludo amigo del contrabandista, notando que por el lugar donde iban era todo demasiado tranquilo.

 

- ¡Sí, lo sé, Chewie, lo sé! También es demasiado silencioso para mí, simplemente no quería decir nada. Aclaro Han a su vieja camarada, mientras sigue cabalgando.

 

- Entonces, ¿ahora supongo que vas a hablar todo el día de que no querías hablar? Se burló él el conejo de forma sarcástica viendo lo que estaba diciendo el líder de su banda.

 

- Puedes ser reemplazado en esta misión, ¿sabes, Jax? Advirtió Solo, viendo cómo el alienigena se pasaba de listo con él.

 

- ¿Sí? ¿Y por quién?, ¿Por ti Solo? ¡Me parece que ya estás raspando el fondo de un barril bajo solo para desenterrar a este grupo! Expuso Jaxxon dando a entender que no había otras opciones más que ellos.

 

- Tiene razón, Solo, ¡y lo sabes! ¿Cómo te metiste en este lío, llevando a Chewbacca y a seis espaciales desaliñados a lo que seguro será una batalla contra unos bandidos que nos superan en número cinco a uno? Creía que me había pasado por alto esa tontería idealista; hace unos meses, contrabandeaba especias para un canalla llamado Jabba el Hutt. ¡No hay nada menos idealista que eso! Penso Solo para si mismo, reflexionaba sobre cómo pudo llegar a ese punto exacto de su vida.

 

- Luego me enredé con Luke Skywalker y la princesa Leia, y de hecho terminé convirtiéndome en noble por un momento. Claro, intenté restablecerme en la comunidad de mercenarios espaciales pagándole a Jabba lo que le debía, solo para ser emboscado por piratas espaciales que se llevaron el tesoro que nos dieron los rebeldes de Leia y nos dejaron solo con el Halcón Milenario y el precio que Jabba puso por nuestras cabezas. Sí, así es como Chewbacca y yo terminamos en este infierno llamado Aduba-3, sí, acordando proteger a un grupo de campesinos de un bandido llamado Serji-X. Por lo que veo, este trabajo no nos va a pagar más que todos los cactus que podamos comer, ¡y tuvimos que pasar por una o dos peleas de bar para conseguirlo! Reflexionando el corelliano sobre sus pensamientos y cómo llegó hasta este punto.

 

- ¡Y los chicos a los que recluté para ayudarnos! Debí de estar masticando especia para elegirlos. Don-Wan-Kioti, el loco que se cree el último caballero Jedi. Jaxxon, un conejo de seis pies que roe huesos de jamón en lugar de zanahorias. Hedji, uno de los pocos Spiners que quedan... bueno, al menos lanza una púa brutal. Y Amaiza, bueno... la he visto dispararle a las antenas de una hormiga a 600 yardas. No sé qué me llevó a traer a Jimm, que quiere que lo llame el chico Starkiller. Además, su droide Effie podría sernos útil. Razono en su mente, el corelliano viendo la pandilla extraña que reclutó y lo peculiar que eran.

 

 

- Lo único es que no sé cómo aguantarán esos seis si Serji-x intenta emboscarnos antes de que lleguemos a la aldea de los campesinos. Quizás debería haber recordado que mi apellido es Solo. Pensaba Han en su mente, pero sus pensamientos fueron interrumpidos cuando pudo divisar en el cielo a lo lejos unas grandes aves.

 

- ¡Chico! ¡Este es tu planeta! ¿Qué son esas grandes aves que vuelan rápido hacia nosotros? Preguntó Han a Jimm queriendo saber qué eran esas bestias.

 

- ¡No son aves, Solo! Se llaman sabuesos... y son carroñeros sedientos de sangre. ¡Dejarán las cosechas de los campesinos sin rastro si no las destrozamos! Advirtió el joven, viendo que las bestias podrían devorar el cultivo de las granjas.

 

- ¡Debería haberlo pensado mejor! Bueno, igual nos matan cosas con plumas que bandidos con blásters. ¡Vamos, salta estrellas! ¡Vamos a por ellos! Ordenó al corelliano a su grupo para que fueran con él.

 

- GRUNK. Segundo animó al wookiee a su compañero, dispuesto a batallar contra las fieras.

 

En un nuevo momento, la tierra literalmente tiembla bajo la raza de Banthas desenfrenados...

 

Más adelante, varios habitantes humanos del planeta están siendo asediados por monstruos casi humanos, chillones y alados similares a arpías. ¡Ni un simple espantapájaros fue suficiente contra carroñeros tan sanguinarios! Sin embargo, los hombres de paja serían inútiles contra criaturas que se alimentan de los tallos del laberinto, el cultivo básico de Aduba-3.

 

Varias de las fieras fueron impactadas por disparos blasters para la sorpresa de los habitantes de la aldea y vieron la llegada de Han y su banda.

 

 

 

- ¡Bien, chicos! Ahora sabemos que esos pajaritos no son inmunes a los blásters bien apuntados. Es hora de practicar tiro al blanco mientras esperamos a Serji-X y sus chicos. Animo Solo a sus aliados y así empezaron a percutir sus tiros láser a las bestias.

 

Así, disparando, los ocho asombrosos se adentran en el centro mismo de la desigual refriega.

 

¡Y procede a desequilibrarlo de una forma completamente nueva! Amaiza, antigua miembro de la temible pandilla del Agujero Negro, es buscada viva o muerta en seis sistemas estelares, y no es por su habilidad para enhebrar una aguja.

 

Mientras tanto, Jaxxon derriba a un sabueso con cada una de las armas que empuña.

 

En cuanto al Spiner llamado Hedji, quien se abstiene de usar un bláster, solo tiene que ejercitar sus músculos de una manera precisa y predeterminada

 

¡Para convertir a los hombres-halcón más destacados en un antiguo alfiletero viviente con sus espinas!

 

En cuanto a "el último de los caballeros Jedi",

 

- ¡Maldita seas, asquerosos demonios emplumados! ¡En nombre de la justicia, que este planeta quede limpio de la inmundicia de ti y de tus descendientes! Declaró Don-Wan mientras cortaba a las fieras con su espada de luz.

 

— No estoy seguro de lo que acabas de decir, anciano, ¡pero te acompaño en espíritu! Ánimo Jimm mientras empuñaba su pistola contra las fieras.

 

—Mientras yo hago todo el trabajo. Como siempre. Se quejó el autómata al lado de su dueño.

 

- ¿Sabes, Amaiza? Cuando termine esta misión de niñera, ¿qué tal si nos unimos? Consulto el lepi a su compañera mientras abatía a una de las aves con su blaster.

 

- ¡No, gracias, colmillo! Sin ánimo de ofender, pero si me juntara con un tipo que parece un conejo verde enorme, la gente podría empezar a hablar. Cuestionó Foxtrain rechazando la oferta de Jax y sin terminar de dialogar debido a que su patrón estaba en riesgo.

 

 

- ¡Y Solo! ¡Ahí a tu derecha...! Advirtió Amaiza dando a entender que una de las fieras iba a atacarlo.

 

- ¡Gracias, señora! Agradeció Han y giró al lado donde le dijo y percuto un disparo derribándola.

 

- Una de las lugareñas, perseguido por un sabueso. Pero... aunque lo elimino a esta distancia, ¡podría chocar con ella! Penso el contrabandista temiendo los riesgos de disparar a la bestia.

 

En efecto, la joven ya ha cerrado los ojos, entregando su alma a cualquier dios que adore, pero de repente es cogida por el corelliano, quien percuta su disparo contra la bestia alada

 

- ¡Toma, emplumado! ¡Intenta masticar un rayo láser un rato! ¡No, será demasiado fácil sin dientes, o mejor dicho, sin cabeza! Bromeó contrabandista mientras defendía a la joven del ser alado.

 

 Al instante siguiente, con sus filas gravemente mermadas, los grotescos carroñeros alzan el vuelo una vez más y, en pocos segundos, se pierden de vista.

 

- Espero que Serji-X y sus jinetes de las nubes se rindan como... ¡Bueno, entonces ya está! Las cosas están mejorando en Aduba-3. Aseguro el corelliano viendo con optimismo la situación.

 

- Te agradezco, amable, extraño, por rescatarme... pero no lo entiendo. Dudo la chica rubia desconcertada viendo a su héroe.

 

- Lo hará, señora... Sí, nos quedamos aquí el tiempo suficiente. Quizás valga la pena salvar este lugar, después de todo. Afirmó el contrabandista reflexionado sobre que su misión no solo era una pérdida de tiempo.

 

 

Unos minutos después, en la aldea...

 

 

- Disculpen que no hayamos llegado antes... Pero tuvimos un pequeño problema para que la gente del puerto espacial me prestara estos banthas con mi nave como garantía. Argumentó el corelliano la tardanza de su llegada.

 

- Como puede suponer, señor Solo, la noticia de su llegada le precedió. Y no pudo haber llegado en mejor momento que a tiempo para salvar a mi hija. Alabo el hombre mayor agradeciendo que el contrabandista salvara a su descendiente.

 

- Eh, déjenme ayudarla a bajar, señorita. Declaro el contrabandista mientras la sujetaba con sus manos para que bajara sin problemas de la montura.

 

- Veo que este no es el mejor momento para continuar nuestra pequeña conversación. Desestimo Solo observando que estaban algo incómodos dialogando aquí.

 

- ¡HRARK! Declaro el wookie a su compañero sobre la situación.

 

- ¡Sin grietas, chewie! Bien, saltadores de estrellas. Esta buena gente dice que podemos establecer a nuestros banthas detrás de este edificio. Aseguro Han explicando que podrían dejar sus monturas.

 

- ¿Sí? Me pregunto dónde nos estacionarán. Dudo Jaxxon desconcertado, desconfiando un poco de las intenciones de los lugareños.

 

- ¡No te burles de mi gente, novato! Recuerda que nací en este pueblo... incluso si he estado tratando de olvidarlo. Afirmó Doshun algo ofendido por las palabras del conejo.

 

Entonces, cuando los banthas relativamente pequeños estén bien atados

 

- Ahora, ¿quizás sea hora de algunas presentaciones y algunos detalles más sobre Serji-x...? Afirmo. Solo queriendo saber más del hombre y su hija, a quién le importa.

 

 

- Soy Oncho, a quien los aldeanos han elegido como su portavoz. Mi hija, a quien salvaste, se llama Merri. Se presenta el hombre lugareño de la aldea al corelliano.

 

Estaré eternamente en deuda contigo. Agradezco la labor del corelliano, pero este último lo interrumpió abruptamente.

 

- ¡Olvídalo! Tus emisarios en el puerto espacial te prometieron que eventualmente nos pagarías lo poco que pudieras para proteger tu aldea, ¿verdad? Supongamos que empezamos temprano. Exigió Han queriendo el pago acortado que habían ofrecido en el bar.

 

- ¡Imagínate lo! Han Solo, el último de los ardientes contrabandistas espaciales. ¡Ablandándose por una chica no mucho más grande que un duendecillo del bosque wodaniano. Bromeo Amaiza de forma sarcástica sobre la actitud de su jefe.

 

- Amaiza, ¿alguna vez te han dicho que hablas demasiado? Se quejó el corelliano viendo que su conocida estaba hablando demás.

 

- Una vez, un tipo. La última vez que supe, su viuda se estaba dando la gran vida con sus beneficios por fallecimiento. Relato la mujer de cabello blanco con una pequeña sonrisa burlona.

 

- Me lo merezco por darte una oportunidad. Se burló el corelliano de sí mismo.

 

- Bien, "duendes", ¡porque tengo que poner algo en marcha! Cuando Serji-X aparezca la próxima vez, ¡queremos estar listos para él! Pidió Solo queriendo saber todo lo que pudieran decir sobre el bandido y su banda.

 

Luego de unos momentos, el corelliano pudo observar a los aldeanos trabajando y cargando cosas.

 

- Están dispuestos y son capaces, Chewie, pero cuando esos bandidos del cielo entren rugiendo, se necesitarán más que buenas intenciones para hacer retroceder a esos payasos infelices. Expuso Han contemplando cómo hacían sus trabajos diarios los lugareños.

 

 

El tiempo es un concepto prácticamente insignificante en el vasto mar de estrellas. Sin embargo, si la palabra "mientras tanto" tiene alguna relevancia, esto es lo que está sucediendo en ese mismo instante en la cuarta luna del lejano planeta Yavin.

 

O, mejor dicho, bajo la superficie del satélite infestado de junglas.

 

— ¡No me gusta, general Dodonna! ¡Ya deberíamos haber tenido noticias de Luke! Declaro preocupada a la princesa pensando dónde estaría su héroe.

 

— ¿Le gusta este joven "Luke Skywalker", verdad, Alteza? Consultó Jan, intrigado por la atención que le prestaba Leia al chico.

 

- Tanto como alguien con mis responsabilidades, puede darse el lujo de agradar a alguien en estos tiempos difíciles. Razono Organa a su general sobre sus preocupaciones.

 

- ¡Oh, si tan solo hubiera podido ir con él y sus droides! Se quejó Leia habiendo querido ir con el rubio.

 

- Luke, Luke ¿dónde estás? Se pregunta algo alterada por el bienestar y el desfile de su conocido.

 

Para nosotros, sin embargo, las exigencias del tiempo y el espacio no existen.

 

Así, pues, atravesemos con cautela el vacío del espacio, hasta donde la pequeña nave espacial de Luke Skywalker acaba de entrar en órbita alrededor de un planeta sin nombre: de la estrella Drexel.

 

Localización: En los territorios del borde exterior /Sector: lol /Sistema: Drexel/

 

- Bien. C-3PO Y R2 ¡Esto es! Concluyó Skywalker viendo la situación en la que estaban ahora.

 

- Disculpe, maestro Luke, pero como sabe, los viajes espaciales no son mi especialidad... O incluso cualquier cosa que le guste mucho a Luke. ¿Te importaría dar más detalles? Preguntó el autómata dorado a su dueño queriendo saber qué estaba haciendo.

 

 

- Nos enviaron aquí para encontrar un nuevo mundo al que emigrar los rebeldes, antes de que Darth Vader envíe toda la flota de guerra imperial contra ellos. Expuso Skywalker explicando la situación peligrosa en la que estaban ahora.

 

- Pip - dúo - bi - dúo. Consulta R2 D2 sobre que su dueño encontró un nuevo hogar para la rebelión.

 

- Sí, R2... suena como si hubiera encontrado lo que buscaba, ¿no? Dudó el droide de protocolo viendo que Luke posiblemente encontró lo que buscaba

 

- ¡Puedes apostar que tengo marcas de puntuación de carbono! Y eso no es todo. ¡Ha llegado el momento de romper el silencio del transceptor el tiempo suficiente para contárselo a la princesa Leia! Concluyó el elegido listo para volver a hablar con el comunicador con su desconocida hermana (claro, pero no sabía que era su hermana todavía)

 

- ¡Oh, no te preocupes tanto! Breves períodos de comunicación instantánea no pondrán en peligro nuestra ubicación. Aseguró el autómata dorado, sabiendo que era improbable la intercepción de comunicaciones por parte del imperio.

 

- Breep, Breep. Cuestionó el droide astromecanico cauteloso de lo que podría pasar al comunicarse desde tanta distancia con la base de Yavin 4.

 

- No mientras el codificador esté operando para confundir al enemigo. ¿No es así, amo Luke? Consulto C-3PO a su dueño para saber si estaba en lo correcto.

 

- Esa es la teoría, C-3PO. Ahora yo. ¡Espera! Estoy contactando la base rebelde, y. Confirmó Skywalker la hipótesis de su droide dorado, pero no pudo terminar de dialogar debido a que logró comunicarse con Leia.

 

- ¡Princesa! ¡Es genial verte de nuevo! Se alegra el héroe viendo a su estimada conocida.

 

- Y tú, Luke. ¿Estás bien? Preguntó Organa queriendo saber la situación del rubio.

 

 

- ¿Ha encontrado un nuevo refugio seguro para nuestra fuerza rebelde? El tiempo se acaba. Consulto Leia, sabiendo que les quedaba poco tiempo para que el imperio haga su represalia contra ellos.

 

 

- Sí, creo que sí, Alteza, es un planeta en el sistema Drexel, que. Iba a confirmar el nuevo lugar para asentar la nueva base rebelde, pero vio algo en las lecturas que lo alertó.

 

- ¿Y ahora qué diablos? ¡No! ¡Eso no es posible! Maldijo el rubio viendo algo que lo perturba y lo dejó preocupado.

 

Repentinamente, la señal se cortó

 

- ¡Luke! ¿Luke?, ¡la imagen se ha ido! ¡Más poder, alférez! ¡Tienes que darme más poder de recepción! Exigió Leia preocupado viendo cómo se había cortado la señal.

 

- ¡Es inútil, alteza! ¡Ha dejado de enviar! Y no hay forma de restablecer el contacto desde este extremo. ¡Lo hemos perdido! Explico el oficial a cargo de la consola de comunicaciones.

 

- Si seguimos enviando, es probable que algún barco imperial extraviado lo haga. Advirtió el alférez, pudiendo llamar la atención de navíos imperiales.

 

- Entonces, ¡dejen de enviar! Pidió la castaña al oficial para que parara de usar las comunicaciones de largo alcance.

 

- Princesa, ¿dónde se dirige? Consultó desconcertado el alférez, queriendo saber a dónde iba su superior.

 

- Voy a hacer lo que quería hacer en primer lugar... lo que me dijeron que no hiciera. Voy a encontrar a Luke Skywalker... ¡Sin importar qué! Respondió Organa sin una pizca de miedo en su voz dispuesta a ir por su conocido.

 

Palabras realmente audaces para alguien cuya posición social la llevaría a deliberar sobre asuntos de estado. Pero mientras la princesa Leia reflexiona sobre cómo encontrar a una persona perdida en la inmensidad del espacio.

 

 

La tensión en Aduba-3 crece a grandes niveles ahora mismo

- ¡Muy bien, inadaptados! ¡No pasará mucho tiempo antes de que estallen las estrellas de los fuegos artificiales! ¿Quieres darte prisa y descargar esas armas y paquetes de energía? ¡No creo que serji-X vaya a esperarnos! Pidió Han a sus socios para que se apresuraran con el plan en caso de que vinieran los bandidos.

 

- ¡Espera, joven! Tendría unas palabras contigo antes que contigo. Dudo un anciano de tez clara, apenas con cabello, un collar y tocado dorado, únicamente vestido con un taparrabos largo.

 

- No, abuelo, ahora no. Desestimo Merri a su antepasado lo que iba a decir ahora.

 

- ¿Eh? ¡¿abuelo?! Escucha, viejo. No es seguro acercarse sigilosamente a un tipo con un blaster temperamental. Advirtió el contrabandista de que no debería entrometerse en un asunto como este.

 

- ¡Por suerte para ti, Merri te llamará abuelo, o tu vejez podría haber sido truncada! Entonces, ¿qué quieres? Pero hazlo rápido, ¡porque estoy bastante ocupado ahora mismo! Pidió Solo algo fastidiado, queriendo oír lo que tenía que decir el ancestro.

 

- ¡Estoy aquí para decirte que aquí no se necesita tu ayuda y la de tus compañeros! Aseguro el abuelo, dándole a entender que no requerían del apoyo de Solo y sus socios.

 

 

- ¡Escucha, viejo! El tiempo es una pérdida, entonces. Se indignó un poco Solo con las palabras del viejo, al ver cómo lo menospreciaba, pero antes de terminar de hablar, el viejo fue al punto donde quería llegar.

 

—¡Crees qué bromeo, jovencito! ¡Pero han pasado muchas décadas desde que hablé a la ligera! ¡Te digo con toda sinceridad que no necesitamos que tú ni tu horda alienígena expulsen a esos forajidos de nuestra aldea! ¿Para qué perder los fluidos vitales de tus amigos cuando hay una solución más simple al problema de mi gente, una solución mística que una vez contemplé en mi juventud? Explicó al abuelo sobre la solución que tenía en mente para acabar con los bandidos.

 

— Primero que nada, ¡no todos esos personajes son mis amigos! Y segundo, ¡sabían en lo que se metían cuando aceptaron este trabajo! Y tercero, ¡ya superé los cuentos de hadas para cuando aprendí a hablar! Se quejó el corelliano pensando que el anciano solo estaba delirando sobre la solución que tenía para este asunto.

 

- No, escúchame, mercenario. Cuestionó el abuelo, queriendo que Han lo tomara en serio respecto a lo que relataba.

 

- Quizás en otro momento, ¿vale? Estimo Solo viendo las extrañas relaciones del viejo y que lo escuchará cuando termine en el asunto en que esté metido ahora

 

- ¡Entonces no escucharás!, nieta... escóndete antes de que llegue Sergi-x. Advirtió el antepasado a Merri para que se vaya a refugiar.

 

— Mientras hago lo que nací para hacer... ¡solo! Proclamo al abuelo listo para cumplir su propósito por lo que estaba hecho.

 

— Por favor, ignoren al viejo, Han Solo. Se cree un místico... un chamán... ¡Capaz de invocar a algún monstruo legendario para salvar nuestra aldea! Pidió a Oncho al contrabandista, para que no le prestara atención al abuelo.

 

— ¡Eh, sí! Bueno, te diré qué, Oncho. Después de que agotemos nuestra última bala. Quizás aceptemos la oferta del viejo. Reflexionó Solo viendo casi sin esperanzas la posibilidad de que lo que ofrecía el ancestro fuera real.

 

- ¿Todos los héroes listos? ¿Blasters a toda potencia... plumas afiladas y todo eso? Consultó el contrabandista como última comprobación de sus aliados listos para la batalla.

 

 

 

- ¡Listo cuando me des la orden, Solo! Aseguro el spiner con sus espinas de sus brazos expuestos listas para atacar.

 

- ¡Mi robot y yo estamos listos, líder! Afirmó el joven jimm con su blaster alzado.

 

- ¡Habla por ti mismo, chico! Afirmo FE-9Q a su dueño.

 

- ¡Listo!, y si es cierto lo que dicen que los conejos tenemos buenos ojos. Presumió Jax pudiendo avistar muy lejos a los bandidos.

 

 

- Entonces sugiero que nos quitemos las colas de algodón. Porque tengo el presentimiento de que hay problemas en camino. Declaro el lepi viendo cómo cada vez se aproximaban la banda de Serji-X y apuntó su dedo hacia donde venían los pandilleros.

 

Se podía ver a los bandidos llegando a toda velocidad por los cielos y disparando a todos lados

 

- ¡Espero que ustedes, campesinos, aprecien nuestra espectacular entrada de este año! Pero tuvimos que superar nuestra última aparición en su miserable aldea. ¡Cuando simplemente nos estrellamos contra algunas de sus viviendas! ¿Recuerdan? Pero ya saben por qué estamos aquí, así que no perdamos más mi valioso tiempo. Declaro Serji con total orgullo mientras seguía con su asalto a la aldea.

 

— ¡Pueden empezar a repartir el tributo que han estado guardando para nosotros todo el año! ¿De acuerdo? Y eso incluye a la flor y nata de su cosecha, ¡que acaba de llegar a la edad en que me gustan! Ya saben, ¿cómo se llama? Afirmó el líder bandido queriendo gozar de "la cosecha".

 

- Joder, estás sacando más de este pueblo, arrogante. Aseguro el contrabandista estaba listo para defender al asentamiento

 

 

- Y si crees que le vas a poner un dedo sucio encima a esa chica. Afirmó Jax listo para luchar contra los motociclistas.

 

- ¡¡¡Ya no aguanto más!!! ¡Muy bien, saltadores de estrellas! ¡Que se la jueguen! Declaro al corelliano listo para luchar sin titubear.

 

- Entonces, los pistoleros no hicieron caso de mi advertencia. ¡Siguen siendo liebres! Bien, entonces, si estas ratas espaciales están tan ansiosas por morir, vamos a darle lo que quieren. Declaró Serji: «Preparado para acabar con sus rivales sin piedad alguna».

 

Empezó el tiroteo, donde lograron derribar y eliminar a varios de la pandilla.

 

- ¿Sabes? ¡Quizás no fue una idea tan brillante! Al menos cuando luchamos contra la Estrella de la Muerte, ¡estábamos en naves! Pero aquí, esos forajidos pueden eliminarnos como ratas womp sentadas. ¡Ahora mismo me encantaría tener esa fuerza de la que tanto oigo hablar! Expuso Han viendo que estaban en desventaja en esta situación tan peligrosa.

 

En medio de la batalla, uno de las motocicletas que se acercó cerca del suelo fue tomado por uno de los brazos robóticos de FE-9Q quien logró agarrar el vehículo y sostenerlo cerca del Wookie amigo de Han quien aprovechó para golpear y matar al conductor de la aeronave

 

- ¡Ya sabes, Chewbacca y yo! ¡Formamos un equipo eficaz y más forajidos se acercan sigilosamente por la retaguardia! Advirtió Effie el droide señalando cómo se aproximaban por atrás más pandilleros en la refriega.

 

- ¿Qué es eso que dijiste, Effie? ¡¿No puedo oírte por encima de todos estos disparos?! Dudó Jimm mientras se cubría detrás de una cubertura mientras efectuaba sus disparos.

 

- ¡Soy solo un robot tractor que no está realmente programado para este tipo de cosas! Pero aunque el chico Starkiller no sea mi maestro, no puedo permitir que el arma de ese forajido lo derribe. Proclamó el droide poniéndose en el camino de uno de los blaster de los bandidos que iba dirigido a jimm y recibiendo el disparo por él.

 

 

- Aunque eso signifique mi destrucción. Aseguro sin miedo a dejar de existir, recibiendo disparos blaster protegiendo al muchacho.

 

- Effie!! Pronuncio Jimm lamentando la caída de su compañero mecánico.

 

- ¡Chewie...! Amaiza, Don Wan... ¡Será mejor que ustedes tres cuiden su trasero! Pronuncio viendo cómo cayó un miembro de su equipo en el combate.

 

- ¡Sí! Esa es una orden bastante sencilla de dar, pez gordo. ¡Pero estas libélulas espaciales también vienen hacia nosotros desde todas las demás direcciones! Se quejó Foxtrain al observar cómo aparecían tantos lacayos de Serji y los siguiendo abatiendo con sus dos pistolas blaster.

 

- ¡Cuídate, bella doncella!, detrás de ti. Advirtió el supuesto jedi mientras seguía empuñando su sable de luz.

 

- Agradezco el cumplido, Don-Wan. Agradeció la chica de cabello blanco mientras forcejeaba con el bandido.

 

- ¡Pero ahora necesito muchísimo más tu ayuda! Se quejó Amaiza esperando el apoyo del caballero.

 

- Así que si realmente sabes usar ese sable de luz tuyo, ayúdame. Pidió amablemente la fémina a su socio.

 

- ¡Sí, en nombre de la justicia, lo usaré! Proclamó el anciano dispuesto a blandir su sable y así lo hizo.

 

- ¡Que mueras, escoria que te atreves a manchar la carne de esta bella dama! Declaro Kihotay provocando un corte horizontal mortal al bandido.

 

- ¡No está mal para ser un veterano!, pero no es lo suficientemente rápido... y hay un speeder que se acerca, demasiado rápido para que pueda alcanzarlo antes. Advirtió Amaiza viendo cómo atrás del caballero se dirigía una motocicleta.

 

 

- Despedida. Hermosa damisela; al menos vivirás. Lamento el anciano mientras era abatido por el vehículo aéreo sin poder agacharse lo suficientemente rápido.

 

Por el rabillo del ojo, Han Solo ve caer al valiente anciano, pero los elogios deben esperar.

 

- ¡Somos dos caídos y parece que las fuerzas forajidas no ceden! Afirmo Han viendo cómo aún había más motociclistas sobrevolando la aldea y sus alrededores.

 

- Pero al menos parece que hemos derribado al último de esos atacantes furtivos. Pero el corelliano no pudo terminar de dialogar debido a que pudo mirar a los soldados escondidos que creyó haber acabado.

 

- Uh, oh, oh!, parece que solo me adelanté en mis palabras. Se quejó de sí mismo Solo mientras miraba cómo aún quedaban más.

 

 

- ¡¡Hedji a tu derecha..!! Advirtió el contrabandista a su socio sobre más forajidos.

 

- No soy un aficionado, Han. Pero gracias de todos modos por el aviso. Agradeció el Spinner disparando sus espinas hacia sus oponentes, donde le dijo su jefe.

 

- ¡¿Sí?! Bueno, alguien debería advertirle al abuelo que no es saludable agitar los brazos de esa manera. ¡Menos que le guste convertirse en un blanco fácil! Indicó Lepi mientras señalaba al anciano con el tocado y collar dorado, quien invocaba con sus gestos al poder que había dicho que poseía.

 

Pero el chamán parece no oír los ruidos de la batalla, pues su mente está en otra parte.

 

Sus pensamientos arden a través de la piedra sólida con la facilidad e intensidad de un sable de luz.

 

Hasta que un grito casi inhumano sale de su boca.

 

- ¡No sé por qué aúlla el abuelo! ¡Y ahora estoy demasiado ocupado para preocuparme! Declaro Solo mientras luchaba y disparaba contra los bandidos.

 

 

- ¡Allá! ¡Eso se encarga del último de esos atacantes furtivos que yo sepa! Afirmó el contrabandista mientras abatía al último de sus espías enemigos.

 

- ¡Pero nuestros principales atacantes siguen viniendo del cielo! Reclamó Jax mientras empuñaba sus pistolas y abatía a los motociclistas cuanto podía.

 

- ¡Oye, Jaxxon! ¿Cómo se mantienen nuestras municiones? Consulta al corelliano mientras sigue efectuando disparos.

 

- ¡No me quejo Solo! Y si me quedo sin energía, ¡siempre puedo echar a esos jinetes de las nubes! Afirmó el lepi mientras seguía combatiendo.

 

- Bueno, a menos que tengas algún truco con los pies extralargos escondidos, ¡será mejor que sigas disparando! Bromeo Solo sobre las capacidades físicas de su socio.

 

- ¿Ves eso, conejo? Preguntó Han a su socio mientras había logrado eliminar a varios motociclistas en los cielos.

 

- ¡¡¡Hablamos de volar directamente hacia la línea de fuego!!! Se mofó Jaxxon mientras veía la caída de varios de los bandidos.

 

Nadie ha notado aún que el viejo chamán ha relajado su concentración...

 

— ¡Escúchame, durmiente! ¡Te ruego que despiertes como lo hiciste en décadas pasadas! ¡Nuestras mentes ahora están unidas como una sola! ¡Sal de tus aposentos de piedra! ¡Sálvanos, cuyos ancestros una vez te adoraron! Recita el chamán, su cántico mientras su rito de invocación trae a lo que quería despertar desde el relieve cercano de donde estaba parado.

 

Cuando la roca comience a moverse, ¡hasta Han Solo debe darse cuenta!

 

- ¡Oh, diablos! ¡Si no tuviéramos suficiente de qué preocuparnos! Maldijo. Solo viendo cómo retumbaba el suelo, vio cómo dos garras salieron de la ladera y removiendo parte del relieve, emergiendo mostrando el rostro y cabeza de una criatura titánica como reptil de grandes fauces.

 

 

La carnicería de la batalla continúa, con los blásters ladrando sus explosiones en miniatura... y con los cielos en llamas, con los escombros de los skyspeeders en erupción.

 

Pero, de alguna manera, Serji-X y su hosca banda ocupan el segundo lugar en las prioridades de Han Solo.

 

Mientras el contrabandista mira estupefacto, mientras la montaña misma se desgarra desde dentro

 

¡¡Obviamente, la verdadera batalla aún no ha comenzado!!

 

- El fin -

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

More Chapters