Luego de la cena y de los acontecimientos principales de la noche, los estudiantes comenzaron a abandonar el Gran Comedor, dirigiéndose hacia las diferentes salas comunes.
Extimum y los demás no fueron la excepción.
Había sido una buena cena y, mientras avanzaban por los corredores, el grupo discutía tranquilamente qué hacer durante las próximas horas antes de retirarse a dormir. Algunos hablaban de sus deberes, otros de las clases del día siguiente y, como era habitual, Steve y Mitchell ya estaban proponiendo alguna actividad divertida para pasar el rato.
La normalidad se rompió cuando una figura atravesó la pared del corredor y apareció frente a los estudiantes.
Era Sir William, uno de los fantasmas de Hogwarts.
"Alto. Todos los estudiantes deben regresar al Gran Comedor."
Las conversaciones se apagaron poco a poco, aunque no por completo. Varias cabezas se giraron hacia él y algunos estudiantes intercambiaron miradas desconcertadas.
Mitchell fue uno de los primeros en expresar lo que todos parecían estar pensando.
"¿Ah? ¿Qué pasa? ¿No acabamos de venir de allí?"
"Abran paso, déjenme pasar."
Entre la multitud de estudiantes que intentaban descubrir qué ocurría, una joven se abrió camino hasta llegar al frente.
Penelope Clearwater, prefecta de Ravenclaw, miró al fantasma con una mezcla de curiosidad y preocupación.
"Sir William, ¿qué ocurre? ¿Por qué debemos regresar?"
El fantasma la reconoció y continuó con su tono solemne.
"Señorita prefecta, ha ocurrido algo en el castillo. Por orden del director, todos los estudiantes deben regresar lo antes posible al Gran Comedor. Por favor, guíe a los demás de regreso."
Penelope frunció ligeramente el ceño.
"Entiendo. ¿Puedo saber qué ha ocurrido con más detalle?"
Sir William dudó durante un instante, pero finalmente se inclinó cerca de su oído y le susurró algo.
La expresión de Penelope cambió inmediatamente.
Entre la multitud, las orejas de zorro de Extimum se agitaron ligeramente. Una luz de reminiscencia brilló en sus ojos.
Bloom, que se encontraba cerca de él, notó el pequeño cambio en su expresión.
'¿Qué ocurre? ¿Qué escuchaste?'
Extimum: 'Alguien ha invadido el castillo.'
Los ojos de Bloom se abrieron de golpe.
Bloom: '¿Qué? ¿Cómo es posible? ¿Cómo siquiera pudieron atravesar las defensas y las barreras?'
Extimum desvió la mirada hacia los corredores que los rodeaban.
'Hay formas. Pasadizos ocultos, por ejemplo. Si los conoces, es posible.'
Sabía de su existencia, pero la palabra "oculto" en su nombre no era solo por decir. El secretismo muchas veces iba desde lo simple hasta lo absurdo; en ocasiones, incluso no se sabía cuál era peor.
Aunque, con el tiempo, los estudiantes habían descubierto algunos que incluso eran de uso común. Como el atajo que solían usar los estudiantes de Ravenclaw para llegar más rápido a su torre. La gran mayoría se mantenía desconocida para todos.
Pero aquello hizo que otro pensamiento apareciera en su mente.
El Mapa del Merodeador.
Si él pudiera obtenerlo… no habría pasadizo o atajo en el castillo oculto para él. El mapa no solo le permitiría conocer rutas que de otro modo permanecerían fuera de su alcance; también sería una herramienta táctica excepcional.
Mientras tanto, los murmullos entre los estudiantes habían aumentado.
Penelope: "¡Atención todos! Sé que acabamos de venir de allí, pero esta es una situación seria. Todos debemos regresar al Gran Comedor inmediatamente. El director y los profesores explicarán la situación una vez que estemos allí."
Hubo algunas quejas.
Ya habían llegado hasta el quinto piso y varios estudiantes no parecían especialmente felices con la idea de dar media vuelta. Después de todo, ya estaban a medio camino de su sala común y ahora tendrían que devolverse.
Sin embargo, solo pudieron resignarse y seguir las instrucciones.
...
Para cuando finalmente entraron de nuevo al Gran Comedor, los estudiantes de las demás casas ya se encontraban reunidos allí, esperando con la misma incertidumbre y confusión sobre lo que estaba ocurriendo.
Apenas llegaron, Penelope se separó del grupo y fue a reunirse con el resto de los prefectos, que discutían en un grupo apartado.
Justo entonces, Dumbledore y los demás profesores entraron al Gran Comedor.
Dumbledore: "Su atención, todo el mundo. Sé que esto es algo inesperado, pero ha ocurrido algo en el castillo. Por ello, los demás profesores y yo tenemos que llevar a cabo una búsqueda por todo el lugar."
Mientras hablaba, todas las puertas de entrada al Gran Comedor comenzaron a cerrarse una tras otra.
Dumbledore continuó con calma.
"Me temo que, por vuestra propia seguridad, tendréis que pasar aquí la noche. Quiero que los prefectos monten guardia en las puertas del Gran Comedor y dejo a los dos Premios Anuales a cargo. Comunicadme cualquier novedad."
Los prefectos asintieron, algunos con más seguridad que otros.
Dumbledore se detuvo antes de salir del Gran Comedor y pareció recordar algo.
"Bueno, necesitaréis..."
Con un movimiento de su varita, las largas mesas se elevaron y se deslizaron por el suelo hasta quedar acomodadas contra las paredes del Gran Comedor.
Con otro movimiento, el suelo quedó cubierto por cientos de mullidos sacos de dormir rojos.
Un murmullo de sorpresa recorrió el lugar.
"Felices sueños a todos."
Dumbledore cerró la puerta tras de sí.
En seguida, el bullicio llenó el lugar.
Los estudiantes comenzaron a discutir entre ellos, preguntándose qué había sucedido. Los que habían visto o escuchado algo empezaron a contárselo a quienes tenían cerca, y estos, a su vez, lo transmitían a otros.
Pronto fue claro para todos lo que había ocurrido.
Sirius Black se había infiltrado en el castillo.
Y había destruido el cuadro que resguardaba la entrada de la sala común de Gryffindor.
Steve y Mitchell casi rebotaban de un lado a otro, recopilando información y lanzando teorías cada vez más disparatadas junto con los demás estudiantes. Sin embargo, Extimum no estaba interesado.
Simplemente recorrió el Gran Comedor con la mirada.
Buscó una ubicación que le pareciera lo suficientemente cómoda y, dado el caso, segura. Finalmente encontró un espacio libre y arrastró un saco de dormir hasta allí.
Después, se acostó.
El murmullo de las conversaciones continuó a su alrededor.
Percy: "¡Muy bien, todos! ¡Se acabó la charla, a sus sacos, ahora!"
Penelope: "Por favor, organícense rápidamente"
Poco a poco, los estudiantes comenzaron a acomodarse.
Bloom: '¿No estás interesado en saber sobre Sirius Black?'
Extimum: 'No te preocupes por eso, será una noche como cualquier otra, solo trata de dormir.'
La gente terminó de organizarse, pero, pese a ello, los cuchicheos no desaparecieron. Solo bajaron de intensidad, reduciéndose a conversaciones bajas que se extendían por todo el Gran Comedor.
Quizás porque Extimum había demostrado buenas habilidades en combate durante las clases de duelo del año pasado y siempre mantenía aquella aura de serenidad, sus amigos terminaron acomodándose alrededor de él, tomando su saco de dormir como centro.
El grupo de Harry y los demás se instaló no mucho más lejos.
Aunque Luna había terminado colocando su saco de dormir particularmente cerca del de Extimum, casi pegado al suyo.
Las luces se apagaron una vez que todos terminaron de organizarse. Los prefectos permanecieron vigilando las puertas mientras, de vez en cuando, los fantasmas recorrían el Gran Comedor, actuando como mensajeros entre los profesores y los estudiantes.
Extimum se revolvió algo incómodo dentro del saco de dormir. Aunque había venido algo suelto para la cena, no estaba acostumbrado a dormir con tanta ropa y empezaba a sentir algo de calor.
Abrió los ojos ante la incomodidad y, sorprendentemente, se encontró con otros a no mucha distancia.
Un púrpura débilmente brillante en medio de la oscuridad, frente a un azul plateado oculto en las sombras.
Extimum: "¿No intentas dormir?"
Luna: "Solo estaba pensando. Además, aún es algo temprano. Dudo que la mayoría pueda dormir tan fácilmente, especialmente con las noticias."
Extimum: "No te preocupes por ello. Ya verás como no pasa nada."
Luna: "¿Cómo lo sabes?"
Bloom: '¿Cómo lo sabes?'
Extimum parpadeó un poco.
"Intuición."
"Incluso si los hechos cambian, la historia no puede haberlo hecho tanto."
Luna: "¿Qué quieres decir con eso?"
Extimum: "Que Sirius Black no es tan malo como todos lo pintan e incluso si lo fuera, es cuestionable que tenga motivos para actuar contra nosotros. Además, aquí está Dumbledore, uno de los magos más poderosos de esta era, junto con el resto de profesores."
Luna: "Hmm."
El silencio volvió a instalarse entre ellos.
Extimum cerró nuevamente los ojos, intentando dormir.
Bloom parecía pensativa, juntando las palabras que Extimum había dicho allí con las que le había dicho en la mansión.
…
«Tantas… presas»
Los ojos de Extimum se abrieron de golpe.
Su cuerpo estaba sudoroso y su respiración, ligeramente agitada. Durante unos instantes permaneció inmóvil, escuchando en silencio, antes de escanear discretamente los alrededores.
Todo parecía estar en orden.
La mayoría de los estudiantes estaban dormidos, o al menos fingían estarlo. La luz era tenue, apenas iluminada por el resplandor de las estrellas que adornaban la bóveda del Gran Comedor y unas cuantas velas frente a las puertas, que aún permanecían bajo la vigilancia de los prefectos.
Bajó la mirada hacia su pecho.
Bloom dormía profundamente, ajena a todo.
Volvió a cerrar los ojos, tratando de conciliar nuevamente el sueño e ignorando aquella turbia voz que acababa de despertarlo. Ya estaba algo acostumbrado a escucharla.
Justo entonces, algo se acercó.
Por instinto, extendió una mano para detenerlo.
Al abrir los ojos, descubrió que sostenía la mano de Luna. Ella tenía los ojos cerrados y su respiración permanecía tranquila y constante.
'Sonambulismo otra vez…'
La observó durante unos segundos, hasta que un pensamiento cruzó su mente.
'El año pasado no tuve tiempo de comprobarlo con tantas cosas. Podría ser una buena oportunidad.'
De entre sus sábanas, una de sus colas se deslizó discretamente, entrando en las de Luna y enredándose suavemente alrededor de su cintura.
Extimum permaneció atento, buscando cualquier reacción.
La mano de Luna todavía ejercía cierta fuerza sobre la suya, e incluso la otra parecía comenzar a moverse.
'Hmm… no parece que el simple contacto cercano funcione, suponiendo que realmente sea eso. Aunque también podría requerir contacto directo, como la otra vez.'
Tras pensarlo un momento, movió nuevamente la cola.
Esta vez, el pelaje se deslizó ligeramente bajo la camisa, manteniéndose alrededor de su cintura y entrando en contacto directo con su piel.
El cambio fue casi imperceptible.
No estaba seguro si solo había sido una reacción instintiva o si tenía algún efecto.
La fuerza de la mano de Luna comenzó a debilitarse.
Con cuidado, Extimum pudo devolverla lentamente a la colcha.
La observó durante unos segundos más, pero ya no hubo más movimiento.
'¿Funcionó? Hmm… no es lo suficientemente concluyente. Podría ser solo una coincidencia.'
Por un instante, se sintió tentado a probarlo con alguna de las personas que tenía alrededor.
Descartó la idea casi de inmediato.
Podría terminar provocando un escándalo. Además, su pelaje no tenía un supuesto efecto somnífero, sino calmante, por lo que quizá ni siquiera produjera resultados claros fuera de casos muy específicos.
'Supongo que tendré que dejarlo como un experimento a largo plazo. Aunque…'
Su mirada se detuvo en el rostro ahora pacífico de Luna.
'Quizás debería darle un poco más de prioridad.'
Dejó el pensamiento de lado.
Sin darse cuenta, su mirada descendió lentamente del rostro de Luna hasta detenerse en su cuello.
«Bebe…»
Extimum desvió la mirada de inmediato, casi rodando los ojos ante el oscuro mensaje.
Se acomodó nuevamente entre las sábanas y cerró los ojos, decidido a dormir.
«N3ci0»
.
Durante los días que siguieron, en el colegio no se habló de otra cosa que de Sirius Black.
Las especulaciones acerca de cómo había logrado penetrar en el castillo fueron cada vez más fantásticas.
No obstante, Extimum hizo oídos sordos a la mayoría de ellas, solo prestándoles atención cuando Steve y los demás las discutían con él. En esos casos, no tenía más opción que escucharlos y, en ocasiones, dar su opinión.
Pese a ello, todo había continuado en el colegio con relativa naturalidad. El retrato de la dama gorda que custodiaba la entrada de la sala común de Gryffindor había sido reemplazado temporalmente por otro y las clases seguían con normalidad.
** Cau Cau **
En ese momento, mientras resolvía su tarea de Aritmancia, un graznido nítido interrumpió sus cálculos.
Al segundo siguiente, un cuervo grande, negro como la noche, aterrizó sobre la mesa donde estaba sentado.
** Cau **
El cuervo graznó otra vez y giró el cuello hacia su espalda, donde, para su sorpresa, llevaba una especie de bolso. De allí sacó un paquete grueso y lo dejó caer frente a Extimum.
** Cau Pago Cau **
Extimum miró el paquete y luego entrecerró los ojos ante el cuervo.
Metió la mano en su bolsa, rebuscando por un momento, antes de sacar un Crimson Drop y lanzarlo al aire frente al ave.
El cuervo se movió de inmediato, atrapándolo con el pico y tragándolo de un bocado.
** Cau Cau **
Luego de eso, el cuervo emprendió el vuelo nuevamente, saliendo del Gran Comedor a toda velocidad.
Trudor: "¿Un cuervo mensajero?"
Mitchell: "Vaya, ¿quién utiliza cuervos para enviar sus cartas? Eso parece poco auspicioso."
Steve: "Aunque… tienen la ventaja de poder hablar."
Mitchell: "Eso solo los hace más escalofriantes."
Extimum ignoró su charla de costado y, en su lugar, se concentró en el paquete frente a él.
Desenvolvió la cobertura, revelando su contenido.
Dentro había un libro y una carta.
Primero tomó la carta.
No había un remitente claro escrito, pero la letra le resultaba familiar.
"
Una curiosa elección de lectura. ¿Supongo que elegiste el plan de ver más de tres asignaturas electivas y ahora tienes el Giratiempo? Sorprendente. Incluso yo rechacé en su momento cuando me lo ofrecieron. Estudiar lo obligatorio ya es mucho, ¿por qué molestarse con más?
Pero alabo tu audacia y, a la vez, tu prevención.
Te envío lo que pediste. Sé cuidadoso con la información.
Con cariño, C.
"
Se demoró unos segundos de más en la última línea antes de desviar la mirada hacia el libro que estaba debajo.
Tenía una portada simple, de un color negro verdoso, con nada más que un nombre escrito en ella.
Saul Croaker.
Una débil sonrisa apareció en su rostro, acompañada de una mirada de interés.
Sin darle tiempo a Steve de asomarse, guardó el libro y la carta en su bolsa.
Steve: "Tsk, tan reservado."
Extimum: "Ya terminé mis deberes por hoy. Me retiraré primero."
Padma: "'¿Te vas tan pronto?"
Extimum: "Tengo algo más que hacer. Nos vemos más tarde."
Salió del Gran Comedor, rumbo hacia la sala común, más específicamente, hacia su habitación.
Había varios toques de emoción y expectación sobre el contenido del libro. Era una pieza importante que finalmente le permitiría comprender más a fondo los fundamentos de la magia del tiempo y comenzar a desentrañar los secretos del Giratiempo.
No tardó en llegar a su habitación.
Había silencio, puesto que estaba solo aquel día. Bloom había ido a pasar el rato con Luna.
Dejando lo que llevaba a un lado, Extimum no tardó en sacar el libro y ponerse a leerlo en su escritorio.
…
Solo reaccionó cuando la luz de las antorchas de la habitación se encendió con el fuego azul, seguida de la entrada de Bloom.
Bloom: "¿Por qué estás a oscuras leyendo un libro?"
Solo entonces Extimum se percató de que la noche había caído hacía tiempo y había estado completamente concentrado en su lectura sin notarlo.
Extimum: "No me di cuenta del paso del tiempo. Pero tienes que ver esto. Este libro es increíble."
Intrigada, Bloom se acercó para echar un vistazo, encontrándose con un libro lleno de palabras, runas y símbolos mágicos que casi le causaron dolor de cabeza con solo mirarlos.
Bloom: "¿De qué trata?"
Aunque desistió de leerlo, aún preguntó con curiosidad.
Extimum: "Este libro… tiene todas las investigaciones sobre la magia del tiempo hechas por Saul Croaker. Está a un nivel completamente diferente. El nivel de detalle y conocimiento aquí es suficiente para que cualquiera entienda la magia del tiempo e incluso incursione apropiadamente en sus aplicaciones."
Algo sorprendida, volvió a mirar el libro con renovado interés, pero luego devolvió su mirada hacia Extimum.
"Yo no diría que cualquiera… ¿Ya comiste?"
Extimum: "No. No he salido de la habitación desde las 3:30 pm."
Bloom: "Lo sabía. Ten, te traje algo de la cocina."
Amplió la bolsita en su cintura, haciéndola lo suficientemente grande como para que un sándwich de pavo saliera volando.
Había sido el primer intento exitoso de Extimum de crear una bolsa expandible. No tenía un espacio muy grande en su interior, pero para Bloom eso no era un problema.
Extimum: "Gracias."
Mientras comía su sándwich, Extimum dejó el libro a un lado. No obstante, su mente aún parecía ensimismada en el tema; Bloom casi podía ver cómo las ideas corrían por su cabeza.
Su mirada desenfocada era prueba de ello.
Bloom se dio la vuelta para volar hacia el baño.
Extimum: "Por cierto, mañana… ¿podrías hacerme un favor?"
.
Trelawney: "Miren bien las manos de sus compañeros… la quiromancia puede ser uno de los métodos de lectura que menos nos dice sobre acontecimientos concretos, pero uno de los que más puede revelar sobre la naturaleza y las inclinaciones del individuo.
Observen las líneas principales, su profundidad, sus interrupciones, su dirección, la forma de los dedos y la proporción de la palma. Todo habla y todo cuenta. Una línea puede decir una cosa, pero solo tiene valor cuando se observa en su conjunto. De lo contrario… solo sacarán conclusiones apresuradas.
Paciencia. Esto requiere práctica, constancia y, lo más importante, interpretación."
La profesora recorría el salón de adivinación mientras daba su cátedra, deteniéndose ocasionalmente junto a alguna mesa para observar el trabajo de los estudiantes o darles algún consejo.
Daphne: "¿Qué ves en mi mano?"
Extimum: "Una vida larga. Muy larga."
Daphne: "Vamos, sé serio con esto."
Extimum: "Lo digo enserio. Mira…"— Giró ligeramente la palma que sostenía —"Tu línea principal es larga y no tiene interrupciones. Además, las líneas secundarias parecen apoyar esa misma conclusión.".
Daphne: "Hmm."
Extimum: "No pareces muy convencida."
Daphne: "Honestamente, no sé ni qué estoy viendo. Solo veo líneas en las manos. Al menos la tesomancia tenía algo de sentido para mí y llegué a algunas interpretaciones, pero en esta… llámame incrédula, pero no consigo creer que sea verdad."
Extimum: "Más que incrédula, yo diría persistente. Dime la verdad, ¿por qué sigues en esta clase? Muchos eligieron cambiarse de asignatura después de las primeras dos clases, especialmente luego de que movieran varias de las clases de Aritmancia a un horario más tarde. Sumado a ello… creo que te iría bastante bien en Aritmancia. Parece incluso algo que te interesaría."
Daphne: "¿Tan mal estoy?"
Extimum: "Yo no diría eso…"
Daphne: "*Suspiro. *No sé… Son muchas cosas. Inicialmente tenía algo de curiosidad, así que, como muchos, asistí a las primeras clases solo para ver qué tal y si me convenía. Luego… yo solo…"
Extimum: "¿Querías encontrar en la adivinación algo que te ayudara a curar a Astoria?"
Daphne: "Sí…"
Extimum: "En ese caso, déjame ayudarte. Mírame a los ojos…"
Daphne siguió su instrucción sin mucha consideración, enfocándose en el color púrpura profundo de sus iris y luego en la pupila afilada en el centro.
** Quejido **
De repente, Daphne se llevó una mano a la cabeza, sintiendo una leve molestia acompañada de un mareo momentáneo.
Extimum: "Ignora la sensación y… mira mi mano."
Algo desconcertada, siguió la indicación y fijó la mirada en la mano de Extimum, extendida frente a ella.
Las líneas se veían borrosas, al igual que los alrededores, hasta que…
Lo vio.
Las líneas empezaron a desdibujarse, separándose y flotando en el aire para unirse poco a poco en lo que parecía un complejo patrón geométrico.
Las líneas que antes parecían inútiles habían desaparecido, mientras que las que permanecían… podía reconocerlas.
Las había visto en el libro.
Daphne: "Un futuro oscuro y problemático…"
Trelawney: "Hmm, una muy buena interpretación, señorita Greengrass. Siga así."
Daphne: "¡Ah!"
Daphne dio un salto en su lugar y miró alarmada a la profesora Trelawney, que había aparecido en algún momento junto a ella y ahora observaba la palma de Extimum con interés.
Al mismo tiempo, salió de aquel estado casi de trance en el que había permanecido durante unos segundos y recuperó su visión normal.
Varios estudiantes dejaron lo que estaban haciendo para mirarla debido a su repentino grito, obligándola a recuperar rápidamente la compostura y sentarse adecuadamente en su asiento.
Trelawney permaneció impasible. Le dirigió una mirada a Extimum y luego se alejó hacia otra mesa para continuar supervisando la clase.
Extimum: "Parece que sí lo tienes en ti."
Daphne: "¿Qué fue eso?"
Extimum: "Nada. Solo te di un empujoncito. Te ayudé a ver dónde debías mirar."
Daphne lo miró sorprendida, todavía algo confundida por la experiencia. Volvió a observar la mano de Extimum, aún extendida frente a ella.
Aunque aquella perspectiva había desaparecido, todavía podía distinguir con perfecta facilidad las líneas y detalles principales de la palma.
Extimum: "Aunque aún creo que te iría bien en Aritmancia. Está algo complicada y las tareas son un pequeño dolor de cabeza, pero… tiene sus méritos. Además, allá está Tracey."
Daphne: "Lo sé, pero aún prefiero seguir aquí mientras pueda. Además, tomaré clases particulares en casa con mi padre sobre Aritmancia durante las vacaciones, como mínimo. Si cambio de opinión, aún tendré alguna base y no estaré completamente perdida con el tema."
"Por cierto, ¿cómo sabes tan bien la situación allá?"
Extimum: "Si miras hacia la mesa vacía de allá… notarás que casi todos mis amigos de Ravenclaw me abandonaron en esta asignatura. Solo se quedó Padma y, por lo que sé, principalmente para estar con su hermana. Parece que ambas también tienen algo de talento para esto."
"Esta asignatura es muy interesante, pero para la mayoría solo es un pase fácil durante el año escolar o algo muy aburrido y sin sentido. Mitchell, Trudor y Steve se cambiaron a Aritmancia. Aparentemente prefieren lidiar con números que con esto. Una decisión sabia para variar."
Daphne: "Pero, aun así, lo dijiste como algo personal y ahora que lo mencionas creo que Tracey mencionó que-"
** Dong Dong Dong **
Trelawney: "Muy bien, niños, se acabó la clase. Pueden retirarse."
Extimum: "Bueno, tengo cosas que hacer. Hablamos luego, Daphne."
Daphne: "Espera, aún quiero preguntarte sobre…"
La figura de Extimum ya había desaparecido sin que ella se diera cuenta, dejándola sola, sentada en la mesa.
.-.
Afueras del castillo. Cabaña de Hagrid.
Bloom volaba cerca de la ventana de la cabaña, esperando pacientemente…
¿El qué?
No lo sabía. Extimum solo le había pedido que viniera durante las horas de la mañana a observar aquí. De hecho, inicialmente había querido esperar más lejos, junto a los cultivos de Hagrid, pero…
Había una bandada de cuervos bastante amenazadora custodiando el área y, si bien podría espantarlos con su magia, haría demasiado revuelo y también sería molesto.
Mientras flotaba allí, perdida en sus pensamientos y observando la figura del hipogrifo encadenado, escuchó un sonido.
** Huuu **
Un búho voló a toda velocidad, atravesando la ventana junto a la que estaba Bloom y aterrizando en el interior de la cabaña.
Hagrid: "Vaya, ¿qué tenemos aquí? ¿Una carta? ¿Quién podría estar escribiéndome?".
Hagrid desató la carta amarrada a la pata del búho con una mano, mientras que, con la otra, tomaba un poco de carne y se la lanzaba al ave.
El ave miró fijamente el trozo de carne que se acercaba y lo atrapó con precisión con el pico, comiéndolo poco a poco.
Una vez con la carta en sus manos, Hagrid limpió la mano untada de carne y la abrió. De inmediato, su expresión cambió, tornándose seria.
Esto era porque tenía el símbolo del Ministerio, lo que significaba que se trataba de un asunto oficial.
De inmediato pensó en Buckbeak, pero tras unos segundos lo descartó. El proceso aún estaba en disputa; no era posible que se tratase de eso. De ser así, Dumbledore mismo le habría avisado con anterioridad.
"¿Qué será?".
Con impaciencia y dudas, se apresuró a abrir la carta para leer su contenido.
Sin que él lo supiera, no muy lejos de él, casi oculta por su gran barba y cabellera, Bloom flotaba, igual de chism*Tos* curiosa sobre el contenido. De todas formas, no sabía qué estaba observando, así que bien podría ver con Hagrid el contenido de la carta. ¿Cierto?
"
MINISTERIO DE MAGIA
Departamento de Aplicación de la Ley Mágica
16 de noviembre de 1993
Estimado Sr. Rubeus Hagrid:
Por medio de la presente, el Ministerio de Magia tiene el honor de comunicarle la resolución definitiva correspondiente al Caso n.º 8579, en virtud del cual fue declarado culpable, el 15 de junio de 1943, de la muerte de Myrtle Elizabeth Warren, así como de la apertura de la Cámara de los Secretos y de los hechos derivados de la misma.
Tras la reapertura oficial del caso, efectuada el 7 de mayo de 1993, se llevó a cabo una nueva investigación en la que fueron sometidos a reevaluación tanto los hechos y las evidencias considerados en el procedimiento original como las nuevas pruebas obtenidas con posterioridad a la reapertura de la Cámara de los Secretos.
Como resultado de dicha investigación, se ha determinado que las acusaciones formuladas en su contra carecían de fundamento y que usted no fue responsable de los hechos por los que fue condenado.
En consecuencia, la condena correspondiente al Caso n.º 8579 queda oficialmente anulada, y se declara su inocencia y plena exoneración de todos los cargos asociados al mismo. Toda referencia a dicha condena será, asimismo, retirada de su expediente oficial.
Por consiguiente, quedan restituidos con efecto inmediato su permiso para la posesión y utilización de una varita mágica, así como su derecho a ejercer la magia sin las restricciones derivadas de la condena anteriormente mencionada.
Asimismo, teniendo en consideración la injusticia cometida y las penurias sufridas como consecuencia de la misma, el Ministerio de Magia ha resuelto concederle una compensación extraordinaria de trecientos galeones.
Finalmente, como medida adicional de reparación, se le concede una dispensa especial para retomar sus estudios en el Colegio Hogwarts de Magia y Hechicería, en caso de que así lo desee.
La presente resolución entra en vigor a partir de la fecha indicada.
Atentamente,
Cornelius Fudge
Ministro de Magia
…
"
Hagrid miró estupefacto la carta en sus manos, sin poder creer las palabras que leía. Sin que se diera cuenta, lágrimas habían comenzado a derramarse por el rabillo de sus ojos. Sostuvo la carta con más fuerza, casi arrugándola entre sus enormes manos.
** Carraspeo **
** Respiración profunda **
"50 años…"
Su enorme figura se sacudió ligeramente antes de que finalmente dejara escapar un profundo suspiro y bajara la carta.
Bloom también se quedó pensativa y algo emotiva después de leer la carta y contemplar la reacción de Hagrid.
Hagrid: "¿Hmm? Tos tos ¿Bloom? ¿Qué haces aquí?"
Ocultando rápidamente su emotividad, Hagrid se percató de la pequeña figura de Bloom flotando a su lado.
Bloom entonces se dio cuenta de que había vuelto a dejar de esconderse. No es que tuviera por qué hacerlo, pero parecía extraño que estuviese allí.
Sin muchas opciones, solo pudo hacer lo que siempre hacía.
** Tiling Tililing **
Hagrid: "Hmm, ¿quizás quieras algo de comer? Tengo aquí un poco de néctar que les suele gustar a las hadas. Ven, siéntate…".
Hagrid miró a su alrededor, buscando algo donde ubicarla, pero todo en su casa era demasiado grande, incluso para las personas normales. ¿Dónde tendría algo siquiera adecuado para acomodar a un hada que era muchísimo más pequeña?
Sin ideas, solo pudo tomar una taza limpia de su cocina y amueblarla con un pequeño retazo de tela que tenía por allí. La acomodó allí antes de ir a buscar el néctar que guardaba en alguna botella.
Aunque algo torpemente, Hagrid pronto tuvo lista una pequeña mesa con el néctar, un poco de té, pan y queso de cabra. Aunque solo cuando hubo servido se dio cuenta de que el pedazo de pan que le había dado a Bloom era incluso más grande que ella misma.
Hagrid: "Huh, quizás si lo cortamos a la mitad… un cuarto… creo que un tercio servirá".
Bloom miró los dos grandes pedazos de pan y queso que eran casi tan grandes como la mitad de ella y luego a Hagrid, completamente sin palabras.
'¿Dónde se supone que me quepa todo eso…?'
Hagrid también se dio cuenta, pero ya lo había partido en los pedazos más pequeños que podía con sus grandes manos. Así que, ignorando la mirada de Bloom, acercó el néctar y, como mínimo, consiguió servirlo en un recipiente pequeño que utilizaba precisamente cuando trataba con criaturas diminutas.
Bloom miró el néctar servido con algo de curiosidad y deseo. No lo había probado antes, pero olía muy bien… como a flores. Sentía que se le hacía agua la boca.
Sin mucha ceremonia, arrancó un pedazo del gran trozo de pan y queso frente a ella y comió mientras lo acompañaba con la taza de néctar.
Apenas dio un trago del néctar, sus ojos se iluminaron con sorpresa.
'Sabe delicioso, ¿cómo es que antes no había probado algo como esto?'.
Hagrid: "Sabe bien, ¿verdad? Cuesta un poco recoger tanto, pero tiene un sabor suave, muy agradable y un poco dulce. Algunas veces tiene ciertos toques diferentes, dependiendo de qué flores lo recoja".
** Tiling Tililing **
Bloom asintió muy satisfecha, encontrándolo muy agradable, para felicidad de Hagrid.
Conversaron un rato, mientras Hagrid también bebía su té. Bueno, era más que todo Hagrid hablando y Bloom escuchando y, ocasionalmente, respondiendo con un tintineo, pero esos eran detalles.
Luego de un tiempo, y sin ver que nada más ocurriera, Bloom se despidió y se fue.
Hagrid guardó todo mientras veía la pequeña figura de Bloom alejarse. Se quedó algo pensativo al recordar la larga fila de firmas en la carta.
Una en particular, que no era común de ver allí, se le vino a la mente por la presencia de Bloom.
No era como los demás. Había pasado toda su vida cuidando de seres mágicos y podía ver la inteligencia que brillaba en esos ojos, e incluso en la forma en que actuaba.
No estaba del todo seguro de lo que ocurría con su peculiaridad, pero al menos sabía que no era algo simple.
.-.
Habitación de Extimum.
** Fush **
Extimum: "¿Cómo te fue?"
Bloom: "Nada mal, hoy probé algo delicioso que nunca
había probado antes. Néctar, tenemos que conseguirlo la próxima vez que vayamos
de compras".
Extimum: "¿Néctar? Lo tendré en cuenta, pero preguntaba
por el otro asunto".
Bloom: "Lo sé. Sobre eso… ¿debo suponer que se trataba
de una carta que le llegó a Hagrid?"
Extimum: "Sí".
Bloom: "Hmm, eso fue bastante impactante. No tenía idea de que a Hagrid se le culpara por la muerte de Myrtle la Llorona, pero afortunadamente hoy fue declarado inocente de todo y su nombre quedó limpio. Incluso le dieron una compensación y la oportunidad de retomar sus estudios en Hogwarts si quería".
Extimum: "Hmm".
Bloom: "Eso, de hecho, me recuerda… antes dijiste «Con la corrupción del mundo mágico» y algo de no ser un buscador de justicia, entre otras cosas. Todo el tiempo, ¿te referías a esto?"
Extimum parpadeó ligeramente.
"Lo recuerdas bastante bien… Pero sí, me refería precisamente a esto".
Bloom: "Pero sigo sin entender, ¿cómo? ¿Y por qué? Y no me vengas con eso de hacer una buena acción".
Extimum: "Ya te lo había dicho antes. Era simplemente algo que quería hacer, no tiene por qué haber una gran razón detrás. A veces simplemente hacemos cosas… porque sí".
Bloom claramente no se lo tragó. Todo en este mundo tenía una razón, incluso si era recóndita o ridícula, pero tenía un fundamento, no algo tan simple como querer, porque incluso el querer para ella tenía una razón detrás.
Especialmente porque Extimum y Hagrid no eran cercanos. Eso era lo que más la molestaba.
Bloom: "Hmm, últimamente estás guardando muchos secretos de mí. Pero está bien, ya dijiste el porqué, así que, ¿qué hay del cómo?"
Extimum: "Eso es más simple, envié una carta al Sr. Malfoy. No te-"
Bloom: "Eso no. Moviste algunos hilos para que se reabriera el caso y, convenientemente, después de eso ocurrieron hechos que sirvieron para comprobar que él todo el tiempo fue inocente. Es demasiada coincidencia".
Extimum la miró por un segundo en silencio. Una sonrisa débil que pronto se hizo más pronunciada asomó en su boca.
"Qué observadora".
Bloom sintió un repentino escalofrío al ver esa sonrisa tan poco común.
Extimum: "Lo sabía… porque lo vi".
Bloom: "¿Una visión?". De inmediato pensó en ello. Después de las clases de Adivinación se había vuelto algo más familiar con lo relacionado a ello.
Aunque era raro, no era imposible. Además, Extimum había estado demostrando algo de talento en el área.
Extimum guardó silencio por un momento, antes de responder.
"Algo así".
Bloom: "¿Pero por qué me pediste que fuera a ver cerca de la cabaña de Hagrid sin más detalles?"
Extimum: "Simplemente no sabía cómo sería entregada la noticia".
.
Pasaron algunas semanas.
?: "Esto… es electricidad."
** Bzzzzt **
Un arco eléctrico salió disparado de la varita y golpeó una barra de hierro que se encontraba enterrada en un matero.
Un chasquido seco recorrió el salón. Varios alumnos se sobresaltaron en sus asientos y algunos incluso se inclinaron hacia atrás al ver las pequeñas chispas que todavía recorrían la barra.
?: "Nosotros los conocemos como simples rayos, pero los muggles han aprendido a generarla por ellos mismos para luego…"
La mujer que se encontraba frente a la clase se acercó a una mesa repleta de objetos que, a simple vista, parecían no tener relación entre sí. Había cables de distintos tamaños, pequeñas piezas de metal, una caja extraña con botones y, junto a todo ello, una lámpara.
Acercándose a esta última, presionó el interruptor.
** Click **
La bombilla se encendió de inmediato.
?: "Emplearla para generar luz. Esta, por ejemplo, es una lámpara que funciona enteramente con electricidad. La energía es conducida por este cable y, cuando pulsamos el interruptor, esta viaja hasta esta bola que vemos aquí y… ¡voilá! La luz se enciende".
Algunos alumnos murmuraron entre ellos, mirando el extraño aparato sobre la mesa junto con los cables.
Burbage levantó ligeramente la lámpara para que todos pudieran verla mejor.
"Recuérdenlo bien, la electricidad es la piedra angular en la que se basan casi todas las invenciones muggles. Desde la luz en las calles hasta los instrumentos más básicos del hogar".
Una mano se alzó entre los alumnos.
?: "Pero profesora Burbage, ¿cómo generan los rayos si no tienen magia?"
Burbage sonrió.
Burbage: "Eso es lo más interesante. Tienen varios métodos. Por lo general, tienen lugares que denominan centrales de energía, donde aprovechan el movimiento del agua, los vientos fuertes, queman combustible o utilizan la luz del sol".
?: "Sigo sin entender cómo puede generar electricidad con eso".
Burbage: "No te preocupes, Timothy, los detalles no son tan simples como parecen. Basta con decir que incluso los propios muggles no saben cómo funcionan la mayoría de sus cosas, solo saben utilizarlas".
Timothy: "Ja, ¿utilizan la electricidad, pero no saben cómo generarla?"
Burbage: "¿Ah? Entonces, dime Timothy, ¿sabes cómo hacer una escoba voladora? ¿O un ajedrez mágico?"
Timothy: "No… pero todo se basa en la magia. Si fuera unos años mayor, al menos entendería todos los conceptos y, con un poco de estudio, podría ser capaz de hacerlo".
Burbage: "Muy bien, pero entonces no te diferencias tanto de los muggles. Quizás ellos no sepan cómo se genera, pero también estudian y, cuando terminan, entienden al menos los conceptos subyacentes de cómo funciona su propia tecnología. E incluso, si se especializan, pueden llegar a hacerlo ellos mismos".
Timothy: "Ughh".
Algunos alumnos soltaron una pequeña risa.
Burbage: "Bueno, nos hemos desviado un poco. Lo importante aquí es, como hemos estado viendo en las clases anteriores, entender la lógica común con la que interactúan los muggles en su mundo. Las cosas que usan, cómo las usan y por qué las usan. No lo olviden".
Burbage dejó la lámpara nuevamente sobre la mesa y tomó uno de los cables.
"Ahora bien, como les venía diciendo, la electricidad es capaz de alimentar una gama muy amplia de aparatos…"
Extimum tomó algunas notas, principalmente para aparentar, aunque algunos conceptos se le escapaban. Estos, al menos, ya los entendía, quizás un poco mejor que la propia profesora.
No era que la explicación estuviera equivocada, pero Burbage se limitaba a explicar lo necesario para que sus alumnos comprendieran la idea general. Extimum, por otro lado, conservaba algunos recuerdos fragmentarios de cosas similares y podía reconocer varios de los objetos que había visto en alguna de sus escasas visitas al mundo no mágico.
Aun así, había demasiados vacíos.
Siendo esto una de las cosas que inicialmente lo había
motivado a inscribirse, aunque… luego de su pequeña aventura en la cueva con Draco, la razón detrás había cambiado un poco.
Quería entender cómo veían los magos a los muggles.
Por otro lado, le gustaba aquella actitud particular de la profesora. Realmente no veía a los muggles como inferiores, sino simplemente como diferentes. Esa era una perspectiva un tanto novedosa y una buena actitud para una profesora que impartía precisamente esta clase.
Era especialmente importante que los jóvenes magos entendieran cómo comunicarse con la gente del mundo no mágico, especialmente sin parecer unos completos locos, lo que, en parte, no se podía culpar.
Muchos currículos de enseñanza de esta asignatura estaban terriblemente desactualizados, enseñando formas arcaicas que resultaban extrañas para la gente de la era actual, por no mencionar la gran diferencia cultural y la visión del mundo que ya los separaba.
Para alguien que hubiera crecido completamente apartado de ellos, incluso algo tan sencillo como una lámpara podía parecer una pieza de magia extraña.
Y no era porque no existieran cosas similares en el mundo mágico. Al contrario, tenían lámparas, pero funcionaban bajo un supuesto completamente diferente.
Si alguien viera el interior de los modelos más nuevos que no funcionaban con velas o algún combustible, podría encontrar encantamientos Lumos tallados en su interior, minerales mágicos extraños que brillaban al contacto con la magia o toda una plétora de medios que los magos se inventaban.
Lo que se entendía por mecanismos no era en absoluto lo mismo. Algo que se hacía especialmente evidente cuando un mago tomaba algo del mundo no mágico y lo hacía funcionar con magia, adaptándolo a sus propios métodos.
** Dong Dong Dong **
Burbage: "Pueden retirarse".
Empacando sus cosas, Extimum se preparó para salir.
Hermione: "¿Por qué solo finges tomar notas? ¿No te interesa lo que dice la profesora?"
Extimum: "No, es solo que ya lo entiendo, así que no es necesario tomar nota de ello. ¿Tan pendiente estás de mí?"
Hermione: "Hmp, ¿quién está pendiente de ti? Simplemente ya entiendo también lo que la profesora está explicando. Vengo del mundo no mágico, después de todo. Solo me inscribí en esta clase porque quería entender cómo ve la gente de la comunidad mágica el mundo del que vengo".
Mientras hablaban, fueron saliendo del salón de clases.
El salón de Estudios Muggles se encontraba en el primer piso y era una sala especialmente diseñada y adaptada para aislar y emplear equipos muggles sin que se dañaran o dejasen de funcionar por la alta influencia mágica del castillo.
Extimum: "Entonces nuestras razones no son tan diferentes".
Hermione: "¿Hmm?"
Extimum: "Por cierto…"— Dio una mirada rápida en los alrededores del pasillo—"Ya es tu turno de resguardar el Giratiempo, toma".
Quitándose la cadena que estaba parcialmente oculta bajo su ropa, sacó el Giratiempo y se lo puso a Hermione en el cuello.
Hermione: "¿Ya? Vaya, siento que el tiempo está pasando muy rápido, lo cual es paradójico, porque nuestros días son algo más largos".
Se organizó el collar y también lo ocultó bajo su ropa.
'Está cálido.'
Extimum la miró a los ojos, pensativo. Su voz salió suave.
"Hoy…"
«…»
"Hoy…"
«…»
Hermione: "¿Hoy…?". preguntó en el mismo tono suave, entre la confusión y la expectativa.
La mirada de Extimum bajó de sus ojos a su boca, recorriendo sus labios antes de detenerse un instante en su cuello.
Luego volvió a subir, de su cuello a sus labios y finalmente a sus ojos.
Una de sus manos se extendió hacia ella. Tomó la de Hermione con delicadeza, acariciando sus dedos antes de unir finalmente sus palmas.
La concentración de Hermione se dispersó entre aquella mirada y lo que ocurría entre sus manos.
Extimum: "Te ves…"
«…»
La distancia entre ambos se redujo y antes de que ninguno de ellos de diera cuenta. Extimum había dejado un casto beso en su mejilla cerca de su boca.
Se alejó, dando un paso atrás. Su mirada mostró una ligera confusión.
Extimum: "Bueno… nos vemos en la cena. Tengo algunos experimentos que hacer."
Luego de decir eso, desapareció al doblar el siguiente pasillo.
Hermione se quedó allí, estática, embelesada y confundida. Llevó su palma, que momentos antes había quedado en el aire, a su rostro, tocando donde había sentido el beso.
…
Cerca del lago negro, en un recóndito lugar junto a la orilla.
Extimum permanecía sentado sobre una sábana dispuesta en el pasto, con un cuaderno densamente lleno de palabras, notas y dibujos frente a él y su varita a su lado.
Su mirada permaneció fija en el cuaderno durante unos instantes, pero su atención no estaba realmente allí.
'¿Qué pasó allí?'
Su mirada se desvió ligeramente hacia el lago.
Todo había sido muy extraño, fue como si su mente se... distrajera, se bloqueará.
Una mirada. Un toque. Un beso.
Pero... ¿Cómo llegó allí?
Todo había pasado demasiado rápido. Se sintió extraño, como si no fuera él mismo completamente, actuando por impulso.
Su ceño estaba profundamente fruncido.
No encontraba nada que explicara lo ocurrido.
Sacudiendo su cabeza, alejó esa consideración para más tarde. No llegaría a ningún lado en este momento.
Ahora tenía algo importante que hacer.
Volvió su atención al cuaderno.
"Todo debería estar bien. Hay algunos conceptos que incluso se apoyan en lo que he estudiado en la magia del espacio, así que no debería tener problemas."
Extendió su mano para tomar su varita, pero justo cuando la tocó, se detuvo y finalmente retiró la mano.
"Esto es diferente de la magia espacial. Según el libro, es una magia extremadamente regulada. No sería bueno realizarla con mi varita que aún tiene el rastro en ella, especialmente para lo que estoy a punto de hacer."
"Aunque hacerlo sin ella aumentaría considerablemente la dificultad… pero… intentémoslo."
Movió su cuaderno y varita detrás de él antes de acomodarse en una postura más cómoda sobre el suelo y luego cerró los ojos.
Juntó sus manos como si estuviese rezando y se concentró.
Varias fórmulas mágicas pasaron por su cabeza, mientras rectificaba una y otra vez sus entendimientos.
Entonces, se detuvo.
El lugar adquirió una quietud casi antinatural. La vida marina normalmente activa en la zona parecía haberse alejado y el viento había dejado de soplar.
Separó sus dedos y luego extendió sus manos frente a él, mientras lo que parecía una extraña distorsión aparecía en el espacio.
Un viento súbito pasó junto a él, revolviendo su cabello.
Había considerado intensamente cómo aplicar lo que había aprendido sobre la magia del tiempo. En un principio, vio el tiempo como una dimensión recorrible, donde podía adelantar, retroceder o incluso… detener el tiempo.
Eran las aplicaciones que parecían más lógicas e inmediatas al considerar la propia dimensión, aunque eso no las hacía exactamente simples de realizar.
Yendo más a profundidad, quizás incluso podría extender el tiempo de un punto a otro en una medida indeterminada y, justo allí, las aplicaciones empezaban solo a complicarse.
Existían aplicaciones para los tres aspectos más simples, solo que, salvo el Giratiempo, que permitía retroceder en el tiempo, las otras dos solían pasar desapercibidas en cosas más simples.
Como el encantamiento de estasis, usado comúnmente para conservar cosas de distinta índole, o la máquina de añejamiento, que, pese a su rareza, aún había algunas en circulación, capaz de reducir el tiempo o, más bien, adelantar el tiempo de lo que se ponía en su interior.
Sin embargo, sin importar cómo se le presentase, los principios subyacentes eran demasiado complejos para su comprensión actual.
Así que… ¿por qué darle forma?
Su primer experimento con la magia del tiempo no fue mediante la creación de cualquier tipo de hechizo o encantamiento que hiciese algo complejo sino… manifestarlo.
Sí.
En el momento en que abrió sus ojos algo aletargados y miró el espacio frente a él, lo que vio fue… mágico.
No.
Esa quizás no era una buena forma de expresarlo, considerando que ya era magia.
El espacio frente a él, no más de uno o dos metros, parecía distorsionarse en capas.
Más allá, solo había algunas flores silvestres antes de la inevitable depresión que se profundizaba en las orillas del lago.
Pero esas mismas flores, pequeñas, de color blanco, que pasarían desapercibidas la mayor parte del tiempo…
Se veían ahora.
No, no solo el ahora.
Se veía el ahora, el antes y el después.
En lo que parecían ondas superpuestas, le pareció ver la tierra yerma, luego llena de pasto, el nacimiento de un retoño, la floración, el decaimiento y las pequeñas partículas volando con el viento hacia otra tierra, donde finalmente germinarían.
Todo en un mismo lugar.
En un mismo momento.
No eran imágenes superpuestas unas sobre otras. Era como si el propio tiempo se hubiese vuelto visible y, por un instante, Extimum pudiera contemplar las distintas corrientes que atravesaban aquel lugar.
El sudor empezó a cubrir su cuerpo, mientras sus manos extendidas se hacían pesadas por la increíble carga que apenas estaba dirigiendo.
Finalmente, se detuvo.
Retiró sus manos y entonces, con un suspiro y un soplo de viento, Extimum cayó hacia atrás sobre la sábana.
Se sentía extremadamente agotado, pero al mismo tiempo, contento.
Lo había conseguido.
Había manifestado el tiempo y, más allá de ello, validado sus comprensiones sobre el tema, dándole pie para atreverse a más.
Tardó un rato en levantarse, agotado. Pese a que solía practicar la magia sin varita y con el tiempo se había vuelto algo hábil en ello, solía limitarla a hechizos simples e intermedios, buscando en ocasiones el perfeccionamiento, no una magia tan complicada y al mismo tiempo exigente en poder bruto.
Volvió a dirigir la mirada hacia aquella flor, pero entonces… se detuvo.
Porque no había ninguna flor.
Frunció el ceño instintivamente.
La flor había estado allí hacía unos segundos. Estaba seguro de ello. La había visto mucho antes de que lanzara la magia, pero ahora aquel parche de hierba no contenía ninguna flor que pudiera ser vista.
'¿Quizás… simplemente no pudo soportar tanto poder?'
La idea le resultaba dudosa, poco convincente. Según su entendimiento, el tiempo no se manifestaba puramente como energía que pudiese, digamos, explotar o convertir en polvo la flor.
No obstante, tampoco era como si la hubiese experimentado por sí mismo, por lo que no podía estar completamente seguro de lo que había experimentado la flor.
Desechando esos pensamientos, se levantó, guardó todas sus cosas y arregló su ropa, antes de caminar con un nuevo objetivo en mente.
'Vamos a hacer negocios'
