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Chapter 5 - Chapter 5

Wu Huang permaneció acostado unos minutos más, mirando el techo de su habitación. La madera clara de las vigas estaba marcada por pequeñas líneas y grietas que había observado cientos de veces desde niño. Normalmente no prestaba atención a esos detalles, pero en ese momento su mente necesitaba algo simple en lo que fijarse.

Dentro de su cuerpo, la energía espiritual seguía moviéndose.

Era una sensación extraña. No era dolor ni incomodidad. Más bien era como si una corriente suave circulara constantemente bajo su piel.

Cerró los ojos otra vez y dejó que su conciencia descendiera hacia su mundo interior.

Allí, el cambio era evidente.

El espacio oscuro de su mente estaba lleno de una neblina plateada mucho más densa que antes. La energía psiónica que anteriormente parecía dispersa ahora giraba lentamente alrededor de un punto central, formando remolinos suaves de luz.

Noventa y nueve.

Wu Huang podía sentirlo con claridad.

No era un número exacto en el sentido físico, pero era la forma más fácil de describir el nivel de su energía. Durante meses había cultivado lentamente, acumulando pequeñas cantidades de poder espiritual cada día.

Ahora, gracias al elixir, había saltado casi hasta el límite.

Solo faltaba un paso.

Un paso que, por alguna razón, no terminaba de ocurrir.

Wu Huang frunció ligeramente el ceño.

Dentro de su mundo interior, la nube de energía seguía comprimiéndose lentamente. A veces parecía que estaba a punto de colapsar hacia el centro, pero en el último momento la presión se equilibraba de nuevo.

Como si algo invisible estuviera impidiendo el cambio final.

"¿Qué falta?"

Wu Huang analizó la estructura de su energía con calma.

Los manuales básicos de cultivo describían el proceso de manera bastante simple. Cuando la energía espiritual alcanzaba cierta densidad, comenzaba a comprimirse por sí sola. Eventualmente, la nube de energía se condensaba en una forma más sólida y estable.

Ese era el inicio del Condensation Stage.

Pero su núcleo espiritual no parecía dispuesto a dar ese último paso.

No se deshacía.

No perdía energía.

Simplemente… se mantenía en equilibrio.

Wu Huang abrió lentamente los ojos.

"Haa..."

Exhaló con calma y se sentó en la cama.

La habitación estaba completamente silenciosa. Desde la ventana podía escucharse el sonido lejano del viento moviendo los árboles del patio.

Levantó una mano frente a su rostro.

Un hilo delgado de energía psiónica apareció entre sus dedos.

Era más brillante que antes.

Más estable.

La energía respondía a su voluntad con una facilidad que no había sentido antes.

Wu Huang cerró lentamente la mano.

"Mi control mejoró mucho."

Eso era algo que podía sentir claramente.

Antes, mover su energía requería una concentración constante. Ahora parecía mucho más natural, casi instintivo.

La diferencia era similar a la de mover un brazo después de meses de entrenamiento.

No necesitaba pensar tanto.

Simplemente ocurría.

Wu Huang bajó los pies de la cama y se levantó.

Si el problema no era la cantidad de energía… entonces debía ser otra cosa.

Quizás su base aún no era lo suficientemente estable.

Eso no era raro.

Muchos cultivadores jóvenes acumulaban energía rápidamente con la ayuda de recursos, pero si su comprensión y control no estaban al mismo nivel, el avance podía retrasarse.

Wu Huang caminó lentamente hacia la ventana.

La luz del sol de la tarde iluminaba el patio trasero de la casa. El pequeño espacio abierto estaba rodeado por un par de árboles viejos y una cerca de madera sencilla.

Era el lugar donde normalmente practicaba.

Wu Huang observó el espacio durante unos segundos.

Luego asintió ligeramente.

—Bien.

Bajó las escaleras con calma.

El aroma de la cocina aún flotaba en el aire. Su madre estaba de pie frente al fregadero, lavando los últimos platos del almuerzo.

—¿Terminaste tan rápido? —preguntó ella sin darse la vuelta.

Wu Huang abrió la nevera y sacó una botella de agua.

—Sí.

—¿Funcionó el elixir?

Wu Huang bebió un poco antes de responder.

El agua fría ayudó a relajar su cuerpo.

—Funcionó.

Su madre se giró ligeramente.

—¿Cuánto avanzaste?

Wu Huang se encogió de hombros.

—Estoy a un paso.

Ella levantó una ceja.

—¿Tan cerca?

Wu Huang asintió.

—Noventa y nueve.

Su madre se quedó en silencio unos segundos.

Luego soltó una pequeña risa.

—Eso ya es impresionante para alguien de tu edad.

Wu Huang no respondió.

Simplemente caminó hacia la puerta trasera.

—Voy a practicar un poco.

—No te excedas —dijo ella.

—No lo haré.

Cuando salió al patio, el aire fresco de la tarde lo recibió.

El viento movía suavemente las hojas de los árboles cercanos, produciendo un sonido relajante.

Wu Huang caminó hasta el centro del espacio abierto.

Se detuvo allí.

Respiró profundamente una vez.

Luego otra.

Su mente comenzó a calmarse.

Cerró los ojos.

Dentro de su mundo interior, la energía psiónica empezó a moverse de nuevo.

La nube comprimida giraba lentamente alrededor del centro.

Noventa y nueve.

Wu Huang levantó las manos frente a su pecho.

Sus movimientos eran lentos y precisos.

La energía dentro de su cuerpo siguió el movimiento de sus brazos, fluyendo a través de sus meridianos como un río tranquilo.

El aire a su alrededor comenzó a cambiar ligeramente.

Nada visible.

Pero la presión espiritual en el ambiente se volvió un poco más densa.

Wu Huang movió su mano derecha hacia un lado.

La energía respondió inmediatamente.

Un hilo de luz plateada apareció brevemente entre sus dedos antes de desaparecer.

Wu Huang continuó moviéndose.

Paso tras paso.

Respiración tras respiración.

Cada movimiento guiaba la energía dentro de su cuerpo hacia una circulación más estable.

Dentro de su núcleo espiritual—

la nube comprimida comenzó a vibrar.

Al principio fue apenas perceptible.

Luego la vibración se volvió más clara.

Wu Huang frunció ligeramente el ceño, concentrándose aún más.

No intentó forzar el avance.

En cambio, dejó que la energía fluyera naturalmente.

La clave del cultivo no era la fuerza bruta.

Era el equilibrio.

La nube de energía continuó girando.

La presión aumentó ligeramente.

Wu Huang podía sentirlo.

Como un tambor golpeando lentamente dentro de su pecho.

La energía buscaba una forma.

Buscaba estabilidad.

Wu Huang movió sus manos una vez más.

La energía en su cuerpo se alineó con su voluntad.

En ese momento—

la nube dentro de su núcleo vibró con más fuerza.

Wu Huang abrió lentamente los ojos.

Una chispa de luz plateada brilló brevemente en sus pupilas.

Algo había cambiado.

No era una explosión de poder.

No era un avance repentino.

Pero la energía dentro de su núcleo ahora se sentía diferente.

Más compacta.

Más estable.

Wu Huang inhaló profundamente.

El aire fresco llenó sus pulmones.

Luego sonrió levemente.

—Ya casi.

La barrera seguía allí.

Pero ahora podía sentir claramente que estaba debilitándose.

Solo era cuestión de tiempo.

Muy pronto—

esa última capa se rompería.

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