El Yggdrasil Errante no era un barco común; era una extensión del sistema nervioso de Malfurion Stormrage. A sus 15 años, Malfurion había alcanzado una comunión tal con su Mori Mori no Mi que podía sentir cada fibra de madera de Adam vibrando con la energía del océano. A su lado, Charlotte Linlin, una titánide de 3.50 metros, observaba el cielo con ojos que ya no pertenecían a una niña, sino a una depredadora de almas. Ella acababa de consumir la Soru Soru no Mi, y el aire a su alrededor se sentía pesado, como si el alma del mundo intentara arrodillarse ante su presencia.
— El Gobierno Mundial cree que nuestra neutralidad es sumisión, Malfurion —dijo Linlin, mientras su mano derecha acariciaba el pomo de Napoleón, que ahora poseía un alma consciente gracias a ella—. No saben que el "permiso" que nos dieron para navegar por las rutas imperiales es el mapa de su propia ruina.
— Que sigan ciegos, mi reina —respondió Malfurion. Sus pies estaban descalzos sobre la cubierta, y pequeñas raíces se hundían en la madera, bombeando Jugo de la Vida para fortalecer la estructura del navío—. Hoy no buscaremos reinos en la tierra. Buscaremos el poder que el Gobierno Mundial considera una leyenda: el Rayo.
La Escalada Vertical: Desafiando al Cielo
El objetivo era Birka, la isla del cielo conocida por sus guerreros alados y sus tesoros eléctricos. Malfurion sabía, por su conocimiento del futuro, que allí se encontraba la Goro Goro no Mi, la Logia más poderosa en términos de velocidad y destrucción.
Al llegar a las coordenadas exactas sobre el Mar Azul, donde las corrientes ascendentes eran más fuertes, Malfurion se concentró. Su cuerpo de 3.50 metros comenzó a emitir un brillo verde esmeralda.
— Mori Mori no Mi: La Torre de Yggdrasil.
Desde los costados del barco, raíces colosales, más gruesas que castillos, se dispararon hacia el firmamento. Malfurion no dependía del azar de una corriente marina; él estaba construyendo su propio puente al cielo. Las raíces se entrelazaban con una geometría sagrada, creando una rampa de madera de Adam reforzada con Haki de Armamento. El barco ascendió a una velocidad vertiginosa, impulsado por el crecimiento acelerado que Malfurion provocaba con su energía vital.
A medida que atravesaban las nubes, la presión disminuía y el aire se volvía gélido. Linlin, utilizando su Soru Soru no Mi, extendió su aura sobre la tripulación y el barco.
— ¡Nadie morirá hoy por falta de aliento! —rugió ella. Infundió fragmentos de vitalidad en el aire que rodeaba la cubierta, creando una burbuja de oxígeno espiritual que permitía a sus subordinados respirar en la atmósfera tenue.
El Desembarco en Birka: El Miedo tiene un Nuevo Nombre
Al romper la barrera de las nubes blancas, Birka apareció ante ellos. Una ciudad de mármol y tecnología antigua que nunca había visto a un ser del Mar Azul de la talla de los Stormrage. Los guerreros de Birka, montados en sus naves voladoras y armados con Dials, descendieron como avispas furiosas.
— ¡Atrás, demonios de las nubes inferiores! —gritó el sumo sacerdote—. ¡Este es el suelo sagrado de los dioses!
Malfurion ni siquiera se movió. Simplemente liberó una pulsación de su Haki de Conquistador imbuido con la esencia de su fruta. El suelo de Birka no solo tembló, sino que de las grietas del mármol brotaron flores blancas que desprendían un polen paralizante. Los guerreros cayeron al suelo, sus cuerpos rígidos y sus ojos en blanco.
Linlin, por su parte, caminó hacia el templo central. Cada paso suyo hacía que las almas de los habitantes de Birka gritaran de terror.
— ¡Life or Treat! —exclamó con una sonrisa macabra.
Las almas de los guardias que aún quedaban en pie fueron succionadas parcialmente, convirtiéndose en pequeñas esferas de luz que Linlin guardó en un frasco de cristal orgánico creado por Malfurion.
— Estas almas son puras, Malfurion. Servirán para crear a los guardianes de nuestro primer hijo.
La Recolección: La Goro Goro no Mi
En el santuario más profundo de Birka, sobre un altar que vibraba con estática constante, se encontraba la Goro Goro no Mi. La fruta del rayo, dorada y rodeada de rayos azules latentes.
Malfurion extendió su mano. Gracias a su Mori Mori no Mi, su piel podía transformarse en una fibra vegetal aislante de altísima densidad. Al tocar la fruta, el rayo intentó incinerar su brazo, pero el Jugo de la Vida regeneraba las células más rápido de lo que el rayo podía quemarlas.
— Tercera fruta en nuestra colección —sentenció Malfurion, guardándola en un cofre de madera viva que neutralizaba cualquier firma energética—. Ya tenemos la Arena, el Humo y el Rayo.
La Infiltración en el North Blue: La Pika Pika no Mi
Tras descender de los cielos, Malfurion no perdió tiempo. Usando el salvoconducto diplomático del Gobierno Mundial, se dirigieron al North Blue, específicamente a una base de investigación naval de alta seguridad. El Gobierno creía que Malfurion iba a entregar una muestra de sus plantas curativas para los hospitales de la Marina.
— La cortesía es el mejor disfraz —dijo Malfurion mientras entraba en la base, escoltado por oficiales que le hacían reverencias.
Mientras Linlin "entretenía" a los altos mandos con un banquete donde ella misma cocinaba platos infundidos con su Soru Soru no Mi (haciendo que los oficiales se volvieran eufóricos y descuidados), Malfurion envió sus raíces por debajo de los cimientos del laboratorio.
Utilizando una técnica de Haki de Observación avanzada combinada con su fruta, Malfurion localizó la cámara de criogenia donde guardaban la Pika Pika no Mi (Luz).
— Mori Mori no Mi: Micro-Raíz de Sombra.
Una raíz delgada como un hilo de seda penetró los sistemas de seguridad. No cortó los cables; los rodeó, imitando su textura y conductividad. Malfurion tomó la fruta de luz y, en su lugar, dejó una fruta falsa hecha de su propia resina, la cual emitía un brillo bioluminiscente idéntico a la original. Los sensores de peso y energía no detectaron el cambio.
El Regreso al Reino de Avaris: El Árbol de la Codicia
Al regresar a su reino, Malfurion y Linlin contemplaron su botín. A sus 15 años, habían logrado lo que ningún pirata o gobierno en la historia: poseer cuatro de las Logias más poderosas del mundo sin disparar un solo cañón oficial.
Suna Suna no Mi (Arena) - Soborno
Moku Moku no Mi (Humo) - Soborno
Goro Goro no Mi (Rayo) - Robo en Birka
Pika Pika no Mi (Luz) - Robo en Laboratorio
Malfurion caminó hacia el centro de su palacio, donde un árbol inmenso y hueco servía como bóveda.
— Pronto iremos por la quinta, la Magu Magu. Y cuando Sakazuki despierte para su entrenamiento, descubrirá que su destino ha sido devorado por el bosque.
Linlin se acercó a Malfurion, rodeándolo con sus brazos. La energía de sus frutas, la Vida y el Alma, creaba un microclima de poder absoluto a su alrededor.
— El mundo nos llama "neutrales", Malfurion. Pero nosotros sabemos la verdad: el mundo ya nos pertenece, solo que aún no se han dado cuenta.
A finales de ese año, mientras entrenaban en el manejo de sus propias habilidades, Malfurion logró que su Mori Mori pudiera crear bosques en medio del desierto, y Linlin logró crear a sus primeros Hominas de alto nivel: Zeus y Prometeo, aunque todavía en una forma joven y menos poderosa.
La recolección continuaba, y la sombra de los Stormrage crecía, alimentada por el miedo del Gobierno y la ambición de dos jóvenes que se negaban a ser humanos.
